Pierna, pelo, piel
Monday, June 9th, 2008Coincidiendo con los premios Laus de diseño gráfico, HP puso a disposición de los visitantes de la exposición una impresora con papel de 1m de ancho. Preparé para la ocasión Pierna, pelo, piel, una pierna con montones de dibujitos repartidos por ella.
La cosa se hizo a lo largo de un fin de semana y directamente en ordenador con ratón o el trackpad del portátil, en el programa de edición vectorial Corel Draw (similar a Freehand e Illustrator). Los monigotes que aparecen van desde una chica bailarina durante una comunión a un organillo estridente del metro o los animales de Rebelión en la granja de Orwell.
Resulta extraño dibujar de esta manera ya que el acto está fuertemente condicionado por el medio. El ratón como dispositivo de entrada se interpone entre la mano y el trazo, haciendo de todo el proceso un trabajo simplemente por el peso de acciones que soporta el cursor: trazar lineas, seleccionar iconos, desplazar la vista, hacer zoom, etc. Por supuesto, el trazo resultante no es más que una aproximación al movimiento de mi mano, filtrado y geometrizado por el programa. ¿Quien está dibujando realmente?
A todo ello se superpone la cuestión de escala y espacio. Dibujo sobre un papel digital de 1m de ancho por algo más de metro y medio de largo, con un zoom del 1600% o 3200%, trazando vectores en una pantalla de resolución 1680×1050 píxeles. Los vectores permiten infinito detalle al no ser más que puntos unidos por líneas, pero ese detalle se sublima al nivel de zoom que aplique a la hora de dibujar.
El resultado es un dibujo que tanto impreso como en pantalla resulta fragmentario: o observas el conjunto de la pierna, perdiendo el detalle de cada monigote, o concentras tu atención en éstos. No puedes ver ambos a la vez. Por suerte los pelos contextualizan y hacen de puente entre el detalle y el conjunto.
Foto cortesía de Nuria


















