Jugando a explorar la nueva realidad
Tan solo hace 25 años que los ordenadores aparecieron como herramientas inteligentes destinadas a profesionales especializados. Hoy los ordenadores, están en todas partes, relojes, cámaras, móviles, PDAs, electrodomésticos,; integrados en el coche o en la casa, en el mobiliaro público que encontramos en la calle. Cuando las máquinas eran mecánicas, la relación que teníamos con ellas se producía de una forma directa, por ejemplo para que un reloj funcionara teníamos que darle cuerda y cuando se terminaba, teníamos que volver a girar la rueda. Cuando utilizabamos una máquina de escribir, si queríamos repetir una palabra, teníamos que volver a teclear todas las letras, si teníamos que borrar, debíamos empezar un documento nuevo. El interface que controla un ordenador ha absorbido estos mecanismos y los ha transformado en acciones, menús y comportamientos que responden de forma inteligente a cualquier usuario. A menudo es necesario usar metáforas que nos remiten al mundo real (como la carpeta o la papelera) para simplificar el uso de estos nuevos sistemas.
Hace mas de una década, los ordenadores se convirtieron en una plataforma en la que convergían distintos formatos (texto, música, imagen, vídeo, animación…) que anteriormente tenían su propia plataforma expresiva. Los formatos digitales permitieron que todos ellos pudieran confluir en un solo documento multimedia. Y para ello se desarrollaron los primeros sistemas interactivos a través de los cd-roms. La expansión de Internet permitió la confluencia del mundo audiovisual, el editorial y las telecomunicaciones, creando una plataforma inmediata y global, pero inclemente, poco capaz de asumir contenidos multimedia. Sin embargo el desarrollo de las tecnologías y de la capacidad de comunicación a través de la redes ha hecho que esta plataforma sea capaz de incorporar distintas tecnologías, sistemas y formatos. Todo ello ha confluido en lo que se ha denominado Web 2.0, mucho más social, abierta y llena de contenidos autogestionados.
Paralelamente la capacidad de computación ha llegado a casi cualquier elemento doméstico y especialmente a los teléfonos móviles que se han convertido en un objeto multifuncional con el que se puede conversar, hacer fotografías, escuchar música, gestionar la agenda e incluso hacer operaciones de banca. Poco a poco la tecnología se integra en los objetos cotidianos. Y todo ello de hecho nos lleva a un proceso de desaparición de los ordenadores y una mayor presencia de pantallas y elementos audiovisuales entorno a los cuales se desarrollan nuestras vidas. En todo este proceso participan e intervienen los artistas, diseñadores, ingenieros y programadores, creando mecanismos, procesos y entornos de trabajo, que después son asumidos rápidamente por la industria.
En la actualidad el poder de la interacción entre el mundo real y virtual se ha convertido en un desafío de enorme trascendencia, repercutiendo en nuestra cultura y nuestra sociedad. Las posibilidades que ofrecen los medios interactivos nos permiten ampliar el papel del espectador para convertirlo en usuario y participante y co-creador. El diseño de interacción requiere comprender las distintas dinámicas que permiten una experiencia de uso, no sólo funcional, sino que incluya factores emocionales.
Este es un momento muy estimulante que ofrece grandes posibilidades, un juego en el que se mezclan el mundo físico y real con esa segunda naturaleza virtual/digital que invade nuestro entorno y hasta nuestro propio cuerpo. La rapidez con que están sucediendo estos acontecimientos ha convertido a nuestro tiempo en una realidad dual, cargada de datos interconectados que superan nuestra capacidad de absorción. Es por ello que es tan importante desarrollar interfaces y sistemas que integren estas realidades y permitan una interactividad inteligente capaz de hacernos integrar lo mental con lo físico, y sensitivo. La interacción se ha convertido en una experiencia que cualifica y da valor a nuestra realidad.
Este programa fue fundado en 1998 como apuesta por el desarrollo del diseño con los nuevos medios. Y ha ido creciendo gracias a una comunidad de tecnólogos, artistas, ingenieros, diseñadores y escritores dedicados a apostar por la investigación y el conocimiento en el diseño de interacción. Esta edición cumple una década y si algo le ha caracterizado en toda su historia, es por la apuesta por la innovación tecnológica, así como la mirada dirigida hacia el contexto futuro.
Los resultados obtenidos a lo largo de estos años se han ido sumando y produciendo un conocimiento evolutivo que son el marco propicio para la experimentación y la creación.
El master de Digital Media Design es un espacio para creadores, no solamente estudiantes y profesores, sino tambiénpra profesionales que contribuye a la investigación desarrollo y difusión del conocimiento de las nuevas tecnologías. El master se reconoce como un impulsor de nuevas ideas producidas por individuos con talento que contribuyen al mundo profesional de la comunicación, el arte, la industria y el diseño de interacción. Este programa fomenta el ambiente creativo, y reta a los estudiantes a aplicar su imaginación y creatividad en el uso de las herramientas técnicas a favor de la innovación.

